Lluís Capdevila analiza el porqué de las diferencias entre los deportistas de alto nivel y los cracks. Qué cualidades desarrollan y cómo podemos trabajarlas para convertirnos en uno de ellos
Lo que yo daría por ser un crack! Seguro que es un pensamiento que ronda por la cabeza de muchos deportistas. Ganar carreras, batir records y tener un nivel como para salir favorito en cualquier ompetición… ¡sí,  conseguir este nivel seria la bomba!
 
Entrenamos un montón de horas y kilómetros, cambios de ritmo, durísimas series, seguimos un plan de entrenamiento…y no acabamos de llegar a donde nos gustaría. ¿Qué más podemos hacer?
 
Bien,  para empezar para mi cualquiera que se prepara y compite en cierta manera ya es un crack. No podemos basarlo todo en los resultados. Vale que no nos caerán adulaciones ni premios, pero podemos estar igualmente satisfechos de lo que buenamente consigamos. Ahora, volviendo al tema ¿qué más podemos hacer para intentar ser mejores? pues bien, analicemos un poco el porqué de las diferencias que hay entre deportistas de nivel normal y los cracks:
 
Estos son los parámetros más importantes: 
 

Genética

Es la que tenemos y es difícil de modificar, pero con un trabajo muy bien hecho la podemos mejorar hasta un límite. Es decir, el entrenamiento nos pone en forma partiendo de los parámetros físicos que tengamos, es por eso que muchas veces vemos gente que comienza a hacer deporte y van como un tiro en seguida y en cambio nosotros que nos dejamos la piel entrenado nos cuesta una barbaridad seguirlos. Por este motivo es importante intentar mejorar nuestra base, con el entrenamiento mas indicado para esto, que es el más difícil de hacer, la intensidad!
 

Mentalidad

Somos y podemos, pero también hay que creérselo. Es muy difícil seguir luchando en una carrera cuando vamos mal y nos duele todo el cuerpo, es por esto que saber mentalizarse para la lucha es tan importante. En esto, los cracks son unos maestros. No son buenos porque tengan las mejores armas, son buenos porque saben utilizarlas al máximo. Saber auto remotivarse en plena carrera es básico, como también saber reorientar los objetivos sobre la marcha… cuando nos adelanta alguien podemos pensar que mal que voy o que bien que va él!
 

Preparación afinada al máximo

Un plan de entrenamiento es la elaboración de una agenda a medida de entrenamientos, dónde figura nuestro trabajo diario, bien adaptado a nosotros y en el que la pérdida de tiempo no tiene cabida, porque sabemos lo que tenemos que hacer en cada momento. Esto es muy importante -porque es fácil pasarse o que darse corto y las dos cosas tienen consecuencias - y es lo que un buen plan nos debe evitar padecer. 
 

Recuperación

Hay que ser muy riguroso en el descanso, la tendencia en estos últimos tiempos es creer que el ser humano ha evolucionado y se ha convertido  de la noche al día en un ser superior a lo que había antes. Parece que ahora las distancias se pueden multiplicar y el descanso dividir, que las lesiones solo están en la imaginación de los débiles y que cuanto más se haga, mejores seremos. Esto ha llevado a más de uno a estrellarse contra sus propias creencias. 
 
Un crack entrena duro pero sabe que lo tiene que compensar con una recuperación que le aporte más que el mismo entreno. Es decir, recuperar no es dejar que pase un tiempo determinado y que así ya hemos descansado suficiente. Recuperar es recargar todos los depósitos que hemos vaciado con el esfuerzo, esto nos aportará que mentalmente estemos preparados y confiados que podemos volver a entrenar duro. No hay peor sensación que comenzar a entrenar a un ritmo y tener que ir bajándolo porque cada vez vamos peor.
 

Espíritu competitivo

Saber competir y querer competir.  Es fácil no hallar la motivación suficiente para competir, si vamos a una carrera simplemente por ir o porque van los colegas o porque está de moda. Cuando se va a competir hay que ir convencido y preparado para ello, sino todo lo que hayas entrenado quedará en nada por el más mínimo error y duda.
 

Comunicación de valores

Un deportista puede ser conocido por sus palabras, pero un campeón sólo lo será por su corazón y sus músculos.  ¡Si hablas mucho entrenarás poco!  
Aún así hay una parte importante de imagen y comunicación que todo crack que se precie debe cuidar. Esto es lo que al final le puede abrir las puertas para seguir trabajando y mejorando.  A más medios, más opciones.
 
Resumiendo un poco, un crack no lo es por una sola cualidad, sino por saber conjuntar el mayor numero de ellas. Es más positivo ser bueno en todas, que ser extremadamente bueno en una sola.
 
Lluís Capdevila
Director de Extrem Team