¿Porqué algunos estamos enganchados al deporte? Aunque parezca una contradicción, cansarnos nos provoca un gran bienestar. ¿Sabes porqué?
Una de las cosas más importantes (a parte de los valores)  que nos aporta la actividad física son las sensaciones, tanto físicas como psíquicas, derivadas del trabajo, constancia y planificación.
 
¡Hay muchos deportistas que si no realizan una actividad física continuada o diaria, se sienten mal! Mucho se ha hablado de este tema, y uno de los motivos es que al dejar de realizar ejercicio físico para algunas personas muy habituadas puede conllevar cambios de animo y de actitud. Al realizar ejercicio continuado liberamos endorfinas, uno de los mejores antídotos contra el estrés, el dolor, la fatiga, la depresión o la ansiedad y que nos aportan bienestar. Al dejar de percibirlas nuestro cuerpo y mente las llega a echar en falta.
 
Cuando sentimos dolor las endorfinas actúan como analgésicos endógenos inhibiendo la transmisión del dolor al cerebro. Las endorfinas, también llamadas hormonas de la felicidad, son sustancias químicas producidas por el propio organismo estructuralmente muy similares a los opioides (opio, morfina, heroína) pero sin sus efectos negativos. 
 
El estrés derivado del ejercicio físico provoca un aumento de la cantidad de endorfinas presente en sangre y en el líquido encéfalo raquídeo. Se retrasa la fatiga lo que produce una sensación de vitalidad y bienestar, este es el motivo principal por el que hacer ejercicio acaba enganchando tanto.
 
Se calcula que hay alrededor de 20 tipos diferentes de endorfinas distribuidas por todo el cuerpo, parte de ellas están localizadas en la glándula pituitaria y son las encargadas de hacer posible la comunicación entre las neuronas. 
 
Estos químicos naturales producen una fuerte analgesia, estimulan los centros de placer del cerebro creando situaciones satisfactorias que contribuyen a eliminar el malestar y disminuir las sensaciones dolorosas. De todas maneras, las endorfinas tienen una vida muy corta ya que son eliminadas por determinadas enzimas que produce el organismo. Es una medida para mantener el equilibrio de nuestro cuerpo y no ocultar señales de alarma.
 
Este concepto es para mi muy importante, el bienestar mental que nos produce el ejercicio físico. Puede parecer un contradicción ¿cansarnos provoca bienestar? pues si, desde luego que si, y en  mucha cuantía.
 
Muchas veces la sola mención de la palabra entrenar ya asusta a algunas personas, identificándola como, cansancio, presión, dedicación… por este motivo prefiero hablar de actividad física, pero al final, tanto da la palabra elegida para definir: ponernos en marcha.  Lo que cuenta es el hecho, decidirnos por lo menos a probar, experimentar si todo lo que nos cuentan los amigos o lo escrito en este articulo es verdad, el reto es descubrirlo.
 
Por lo tanto merece mucho la pena invertir un poco de tiempo y de esfuerzo en sembrar, pues la cosecha será muy buena para nosotros. Pensad que esta inversión es en nosotros mismos, en nuestra salud y en poder disfrutar al máximo las actividades al aire libre.
 
Realizar actividad física o entrenar no ha de representar un suplicio, ni en el supuesto caso (cada vez se estila mas, por suerte) de que debamos hacerlo por prescripción medica. A esta situación no deberíamos llegar nunca, ya que el interés por descubrir lo que somos capaces de hacer debe surgir de nosotros mismos. 
 
La ultima cuestión importante es que todas estas sensaciones no se obtienen el primer día, ni el segundo, ni el tercero. Los primeros días de entrenamiento o actividad física llevan consigo unas pequeñas molestias resultado de realizar un trabajo físico poco habitual. Es por este motivo que hay que insistir un poco, porque estos efectos desaparecen rápidamente, dejando paso al bienestar físico y mental del que hemos hablado anteriormente.
 
Lluís Capdevila
Director de Extrem Team