Entrenar asiduamente te hace sentir más fuerte, y a la vez más activo, más seguro y más predispuesto a intentar cosas nuevas
Si nos centramos en que nuestros entrenamientos sólo nos sirven para mejorar física o técnicamente, nos perderemos una parte importantísima de lo que podemos conseguir con ellos.
 
Entrenar nos puede proporcionar sensaciones y estímulos muy útiles y esenciales para nuestra vida en general, porque sus efectos siempre serán positivos y eficaces para recargarnos de energía constantemente. Siempre se ha dicho que el ejercicio físico es muy saludable y beneficioso para nuestro estado de ánimo y sobretodo para nuestra salud. Pues bien, si pensamos que entrenar habitualmente es un paso más allá que el mero hecho de simplemente hacer ejercicio, sus beneficios se multiplicaran por mucho.
 
Si hacemos las cosas medianamente bien, entrenar asiduamente nos llevará a conseguir un nivel físico que nos puede ayudar mucho en nuestro día a día.  Por ejemplo, si nuestro trabajo tiene exigencias físicas, seguramente lo realizaremos con mucho menos desgaste que un compañero que tenga un nivel físico muy bajo, nos cansaremos menos y rendiremos más. Al fin y al cabo, el entreno nos puede repercutir positivamente en nuestra vida laboral.
 
Otra cuestión donde nos va a favorecer es que al realizar cualquier actividad, vamos a poder llevarla a cabo a un nivel superior. Por ejemplo, si jugamos el típico partido de fútbol o básquet, entre amigos, vamos a disfrutar mucho más que los compañeros que vayan más justitos, estos tendrán que ir mas tranquilos y además pagaran más caras las consecuencias del partido.
 
Pero lo más importante es  el efecto que el entreno asíduo nos produce mentalmente. Estar fuerte provoca la sensación más importante, sentirse fuerte y ésta, a su vez,  nos hace sentir más seguros, más activos y más predispuestos a intentar cosas nuevas.
 
Y es que a veces quedarse por el camino porque sabemos de antemano que nuestro cuerpo no va aguantar lo que nos han propuesto o lo que hemos soñado que queríamos hacer, es decepcionante.
 
Así pues hay que valorar que entrenar no es sólo el ponerse en forma en un momento concreto para algo concreto, es querer obtener un nivel que nos permita acceder a actividades o sitios que de otra manera no podríamos, perdiéndonos infinidad de experiencias magníficas que con un punto superior de forma, se volverían asequibles para nosotros.
 
La cuestión no es estar más fuerte que nadie para ganar lo que sea, la cuestión es estar más en forma para poder hacer cosas que ahora no podemos alcanzar.