Es interesante ir bien equipado y con buen material que quizás sí que te hará ganar unas décimas, pero lo que inviertas en un entrenador personal te aseguro que te hará ganar minutos!
Conozcamos a un personaje cada vez más habitual, por suerte, en el mundo del deporte, sobretodo del deporte amateur: el entrenador personal.
Juega un papel fundamental en el día a día del entrenamiento de un deportista y realiza un importante trabajo para mejorar el nivel fisco, la prevención de lesiones y el nivel técnico, para así poder afrontar las competiciones con las máximas garantías posibles.
 
Llegados al punto de estar habituados entrenar regularmente y de seguir un plan de entrenamiento y de dedicar ya, una cantidad considerable de tiempo al entrenamiento, el paso siguiente si queremos seguir mejorando,  es hacernos con los servicios de un especialista.
 
Su trabajo puede abarcar muchos aspectos de nuestra preparación. En primer  lugar, analizar los resultados de nuestra prueba de esfuerzo, y valorar al más mínimo detalle nuestra capacidad cardiovascular y nuestros valores fisiológicos, umbrales aeróbicos y anaeróbicos y nuestros niveles de lactato en sangre después del test de esfuerzo. 
 
Con toda esta información podrá diseñarnos nuestro plan de entrenamiento, basándose y teniendo en cuenta, objetivos, calendario y tiempo de dedicación. 
Y lo que es básico y primordial,  ir reajustando los entrenamientos, valorando constantemente las variaciones de nuestro nivel físico y mental a medida que avanza la temporada.
 
Otra cuestión muy importante que también controlará, es que no hagamos las cosas mal, pues nos deberá aconsejar constantemente de qué es lo que nos va bien y lo que no.
 
 
Todo esto explicado así suena muy profesional y un poco frío, por esto quiero explicar un poco la visión desde el otro lado, el lado del entrenador.
 
Una de las premisas importantes para ser un buen entrenador, según mi opinión, es haber sido un deportista. Hay sensaciones imposibles de conocer, si no es sufriéndolas en propia carne. Así cuando planificas series a la máxima intensidad, por ejemplo, puedes saber las sensaciones que va a tener el deportista y el dolor que tendrá que asumir para realizar bien este tipo de  entrenamiento.
 
También es importante saber procesar la información que nos transmite el deportista: sensaciones, dudas, preguntas, etc. Si nosotros hemos tenido los mismos problemas, es posible que sepamos algunas posibles soluciones o trucos para dar  tranquilad y poder asesorar correctamente.
 
Si el entrenador también ha trabajado duro en su época competitiva, sabrá perfectamente, lo importante que es saber planificar unos entrenamientos variados, entretenidos y lo más eficaces posible, evitando las rutinas repetitivas y poco estimulantes.
 
Otra cuestión muy importante es el “mimo” hacia el deportista. Muchas veces las cosas no salen como se habían previsto. Se ha entrenado bien, se ha planificado bien y los resultados no acaban de salir… un posible motivo: el cuerpo no es una maquina, hay que tener paciencia, y saber planificar muy bien las cargas de trabajo, combinándolas con los periodos de recuperación y descanso. Este es otro de los apartados que debe controlar el entrenador, debe evitar a toda costa que el deportista caiga en un proceso de sobreentrenamiento.
 
Insistir en qué el deportista se hidrate y alimente bien, que respete los descansos, que realice la rutina de estiramientos después de entrenar. En fin estar un poco pendiente de todo lo que engloba un proceso de entrenamiento.
 
Es importante por parte del entrenador, tener los pies en el suelo y no provocar falsas expectativas en el deportista. Es mejor pecar de prudente y luego que se consigan mejores resultados, que pecar de imprudentes y luego que cada competición se traduzca en un fracaso.
 
Hay muchos deportistas con buen nivel que se preguntan ¿qué puedo y que tengo que hacer para mejorar un poco más? La respuesta es sencilla, la solución difícil si somos deportistas amateurs y aparte del entrenamiento diario tenemos que trabajar. La mejora se produce en el momento en que nos dedicamos exclusivamente al deporte y esto, sólo está al alcance de unos pocos. Por lo tanto hay que ser realistas, coherentes y saber que nada pasa porque si. Detrás de cada deportista de alto nivel hay varias personas que trabajan para él.
 
Por este motivo, los resultados de un deportista, que aparte de entrenar todo lo que puede, tiene que trabajar cada día a jornada completa son muy valiosos. Por esto mismo el deportista tiene que ser plenamente consciente y saber encajar las posibles derrotas en su justa medida.
 
Otro tema donde nos podrá ayudar un buen entrenador es en el de preparar bien las competiciones. Cómo sabéis, la experiencia es un grado y saber solucionar situaciones por las qué uno ya ha pasado, es siempre mucho más fácil que tenerlas que resolver  partiendo de cero.
 
Él también sabrá, en los momentos difíciles o estresantes de la temporada, de dudas y titubeos, darnos los consejos pertinentes en cada momento. No nos dejará entrar en una espiral de pensamientos negativos sobre el estado de forma, o de que quizás tenemos un bajón o que estamos entrenando poco.
 
El intercambio de impresiones tiene que ser, si es posible, a diario. Es muy recomendable poder seguir presencialmente alguno de los entrenamientos para comprobar en directo las reacciones y sensaciones del deportista, así como su evolución y para valorar el nivel técnico que desarrolla en su actividad o disciplina.
 
En definitiva, ser un entrenador personal, no es sólo redactar los planes de entrenamiento. Un entrenador personal debe implicarse en las necesidades del deportista, conocerlo bien, saber cuando está disfrutando del esfuerzo, cuando está disfrutando del entrenamiento, cuando está sufriendo y cuando está preparado para dar el máximo de sí mismo.
 
Ya sé que pensareis que esto está muy bien, pero que evidentemente cuesta un dinero. ¡está claro! Pero os invito a hacer una reflexión: ¿cuántas veces no vemos compañeros que nos dicen: acabo de comprar unas ruedas para la bici que valen un pastón, pero que me hacen rodar unas décimas más rápido?  ¿o vemos gente entrenado a pie o corriendo vestidos como un cromo, con todos los gadgets inimaginables y más caros del mercado…? 
 
Es muy interesante ir bien equipados y con buen material que quizás sí que os harán ganar unas décimas, pero lo que gastéis en un entrenador personal os aseguro que os hará ganar minutos!
 
Lluís Capdevila
Director Extrem Team