Si de verdad quieres rentabilizar tu tiempo, busca el asesoramiento de un entrenador que planifique tus entrenos de un modo profesional y te ayude a conseguir de forma eficaz tus objetivos
Tendríamos que tener claro desde un inicio, que la obsesión por obtener buenos resultados cuanto antes, lleva a cometer errores de bulto y a retrasar la consecución de estos, porque no somos máquinas, somos personas sin posibilidad de recambios y con muchas limitaciones.
 
Al final te has decidido y tanto ver a gente y amigos corriendo te ha llevado a querer ser también un runner. Pues bien estos sencillos consejos iniciales te serán de gran utilidad.
Y no pienses que si no consigues lo que te has o han propuesto serás un fracasado ¡solo fracasa el que se queda en casa!
 
Planifica los objetivos a largo plazo, establece un plan que puedas seguir por un periodo de tiempo relativamente largo, sin interrupciones drásticas. El éxito radica en la posibilidad de entrenar de forma continuada durante varios meses. Que no te paren las lesiones, márcate objetivos reales, no quieras tomar atajos. El mejor atajo que hay, es no tener que ir hacia atrás.
 
Descansa lo suficiente y un poco más, los días de recuperación son probablemente la clave de tu preparación. El día de descanso es el más importante del entrenamiento. Tu organismo necesita asimilar los esfuerzos realizados y trasladar el entreno realizado a tu mecánica de carrera.
 
Progresa poco a poco porque sinó no conseguirás consolidar lo conseguido. No te dejes llevar por los subidones de adrenalina al ver a los cracks, ni por ganar los piques con tus compañeros de entreno. Aumentar el kilometraje sólo sirve para sumar cantidades en la agenda, debes aumentar el tiempo de entrenamiento, si dispones de “otro” tiempo para dedicarlo a la recuperación. 
 
 
Correr mucho por asfalto o montaña, al final te puede pasar factura, piensa en las miles de zancadas que das y los miles de impactos que sufren tus tendones y articulaciones. Por tanto, intenta entrenar utilizando otras disciplinas, la bici, natación, etc.
 
Mezcla continuamente la cantidad con la calidad. Los rodajes más o menos largos te ayudan a mejorar tu capacidad aeróbica, pero llegará un momento en que si no introduces series y rodajes con intervalos, tu progresión se estancará. Es necesario hacer series cortas y largas y rodajes con intervalos en los que alternar minutos de carrera rápida y otros más lentos. Para mejorar tus tiempos, es fundamental introducir en tu rutina un día de series cortas (hasta 500 m.) y otro de series largas (a partir de 1.000 m.).
 
En tus rodajes es bueno que introduzcas los intervalos por periodos de uno a cuatro minutos, alternando ritmos vivos similares a los que realizas en carrera de media maratón y ritmos más lentos, de rodaje suave. Este es uno de los entrenamientos que más te harán progresar. Con ellos aumentarás tu zancada, fortalecerás tus piernas y así podrás lograr un ritmo más vivo, incluso durante los últimos kilómetros. Mejorarás tus marcas, no lo dudes.
 
Un atleta de nivel debe mantener la proporción entre el tren inferior y el superior. Un abdomen bien construido, unos lumbares fuertes y unos brazos poderosos, etc. para nosotros que nos iniciamos también son el complemento ideal  y es necesario tenerlo siempre en cuenta, no solo correr nos hará más rápidos. Es mejor hacer ejercicios libres que pesas y aparatos.
 
Aprende a relajarte mientras corres, intenta mantener una postura adecuada, el tronco vertical, no te inclines hacia delante, desplázate horizontalmente, no rebotes hacia arriba en cada zancada, perderás eficacia de carrera y sobre todo corre relajado, baja los hombros, no tensiones los brazos; necesitarás toda tu energía para correr mejor, visualiza algún video de corredores con buen estilo, te ayudara a no comenzar con malos gestos que con el tiempo son muy difíciles de corregir.
 
Tus zapatillas son igual de importantes que los neumáticos para un Fórmula Uno. Piensa que vas a hacer un montón de kilómetros a la semana y que tus articulaciones van a golpear miles de veces contra el suelo. El único elemento que te va a proteger y que se interpone entre tú y el suelo son las zapatillas. No ahorres en ellas y cámbialas cada 600 kilómetros más o menos o cuando veas que su sistema de amortiguación ha perdido consistencia. Igualmente pasa con el resto de tu equitación, hay que ir con lo justo pero con lo necesario y de calidad suficiente para que en lugar de ayudarte te cause problemas.
 
Ficha a un entrenador, compartir los entrenos con compañeros te ayudará a progresar más fácilmente, entrenar en grupo te aporta motivación y apoyo para esos días en que salir a entrenar se hace cuesta arriba. En cualquier grupo habrá gente de tu nivel para que puedas compartir rodajes con ellos y con atletas más veteranos, cuyos consejos te ahorraran lesiones y errores en tus éntrenos y planificación. Pero si de verdad quieres rentabilizar tu tiempo,  busca el asesoramiento de un entrenador, el puede planificar los entrenos de un modo más profesional y te ayudará a conseguir más fácilmente tus objetivos.
 
Es importante que seas consciente de tus progresos, que sepas valorarlos y que estos te sirvan de motivación constantemente, si no progresas es que algo estas haciendo mal y no pienses que el tiempo lo va ha solucionar. Confía en que entrenando adecuadamente conseguirás alcanzar tus objetivos. 
Recuerda que conseguir alguna cosa no es un objetivo es un logro, un objetivo es algo por lo que soñar, ilusionarse, trabajar, estrujarse, e ir a por él!