Analizamos la clave del éxito de cualquier proceso de entrenamiento. La puesta a punto final para el gran día: el día de la competición, el día de conseguir nuestro gran objetivo.
Los procesos de entrenamiento constan de diferentes acciones que bien conjuntadas -esto es imprescindible-  van desarrollando nuestro cuerpo para que cada vez tenga más nivel físico y pueda rendir al máximo nivel en el momento que nos interese.

Esto lo podremos conseguir si realizamos una buena puesta a punto en el momento adecuado.

 

Lo he dicho en anteriores ocasiones, el entrenamiento no se almacena ni se acumula.

Sin embargo, aún hay gente que cree que, porque ha entrenado horas y horas y ha acumulado un montón de trabajo, tendrá la garantía de tener un rendimiento perfecto. Y esto no es así.Hace poco un deportista amateur, me comentaba que hacia mucho volumen de entrenamiento, que incluso doblaba mañana y tarde, pero que veía que no mejoraba. Se sentía estancado y a veces no podía seguir a gente que entrenaba mucho menos que él y de menor nivel. Mi respuesta fue que estaba agotado, que no podía ser posible que su cuerpo asimilara los volúmenes de entreno que me explicaba, además de llevar acabo su rutina laboral diaria. Él me respondió que los profesionales entrenaban incluso más horas que él y que no les pasaba nada de esto. Mi respuesta: si, dedican más horas, pero parte de éstas son para recuperarse del trabajo realizado ¡no son sólo horas de machaque!
 
Con esto me di cuenta de que hay mucha gente que todavía no entiende lo que he mencionado al principio: entrenar es la combinación perfecta de diferentes acciones: trabajo físico, recuperación, nutrición, psicología, descanso, fisiología, etc. y que si descuidas cualquiera de estas acciones, las demás se resienten y dejan de ser efectivas.
 

¡Esto es entrenar y contra entrenar al mismo tiempo!

Y es que pensar que podemos hacer unas series durísimas por la mañana y por la tarde irnos a bailar sevillanas, y que esto no nos va afectar, es un gran error y es el motivo por el que muchos “salvajes” hacen entrenos de campeón olímpico y luego se preguntan porque no rinden. 
 
Dicho esto, la cuestión de la que quería hablar es que una vez hayamos realizado bien durante un tiempo un proceso de entrenamiento, para que este funcione como un motor bien afinado debemos hacerle la puesta a punto para el gran día.
 

Me refiero a que hay que establecer una serie de pasos a realizar para llegar en óptimas condiciones a una competición u objetivo. 

Tener claro que nuestro cuerpo no puede llegar cansado, ni física ni mentalmente, que no podemos arrastrar sobrecargas musculares o alguna tendinitis por haber abusado de los entrenos los últimos días y que el nivel de nuestros “depósitos” tiene que estar a tope. Te puede aportar más no hacer las cosas mal, que la suma de todo lo que hagas bien.
Este proceso de puesta a punto debe estar bien planificado en nuestro plan de entreno. Hay que tener pleno conocimiento de lo que le cuesta a nuestro cuerpo recuperarse de “las palizas”, porque según esto, necesitara más o menos tiempo de ejecución.
 
Habitualmente lo que se hace es disminuir volumen y aumentar la intensidad a medida que se acerca la competición. Esto está bien siempre que asimilemos bien la intensidad y sus consecuencias inmediatas. Si nos pasamos y es muy alta, nos costará mucho tiempo recuperar, y esto nos podría llevar a tener un grado de cansancio extra el día de la carrera. Hay quien no sabe porque un día hace unas series muy duras súper bien, las quiere repetir al cabo de un par de días y no puede ni con la primera…y no entiende el porqué!
 

Por lo tanto para hacer una buena puesta a punto el trabajo a realizar es el justo para que la regeneración de nuestro cuerpo sea completa

sin dejar que nuestro nivel disminuya y sin intentar mejorarlo los últimos días. Esto lo conseguiremos con un buen conocimiento de nosotros mismos y una planificación bien afinada. 
 
Y muy importante: nada de probarse dos días antes de una competición para ver como vamos! Porque lo que pasará es que estarás agotado antes de tomar la salida.
No te obsesiones en ser más fuerte, obsesiónate en no cometer errores, un error es suficiente para inutilizar todas tus horas de entrenamiento.
 
Lluis Capdevila
Director de Extrem Team